Términos + definiciones

Yeshúa es el nombre del Mesías. Yeshúa es la palabra hebrea cuya raíz significa “salvación”. “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Yeshúa [salvación],[a] porque él salvará a su pueblo de sus pecados.”(Mateo 1:21)

Ésta palabra fue transliterada al griego como Iessous (Ιησους), y cuando fue traducido al español se deletreó como “Jesús”. Los judíos mesiánicos utilizan Yeshúa en lugar de Jesús porque Yeshúa es el nombre que utilizó cuando estuvo en la tierra.

A lo largo de los siglos, el pueblo judío ha sufrido persecución en el nombre de Jesús. Por consecuencia, utilizar el nombre “Jesús” les recuerda del odio y del antisemitismo. Por otro lado, el nombre Yeshúa proclama el Mesías como una opción judía para los judíos y los no judíos.


Se utiliza “Mesías” en lugar de “Cristo”. La palabra “Mesías” proviene de la palabra hebrea Mashiach (que significa “el ungido”). “Cristo” es el equivalente en español de la palabra griega christos, (que significa “el ungido”). Saltando el término griego para usar el término original hebreo es una manera de enfatizar que el Mesías es para el pueblo judío y no exclusivamente para los gentiles.

Una segunda razón por utilizar este término es que al igual que el nombre de Jesús, miles y miles (quizás millones) de judíos han sido perseguidos y matados por aquellos que dicen que actúan en el nombre de Cristo. Para el pueblo judío, la palabra “Cristo” no es simplemente una palabra no judía del idioma griego. “Cristo” es una palabra que conlleva muchas conotaciones antisemitas.


En lugar del término “Cristiano” los judíos mesiánicos utilizan “creyente”. Para el pueblo judío, los cristianos son la gente que les ha odiado y perseguido por dos milenios. Aunque se puede argumentar que la palabra “cristiano” es bíblica, sólo se utiliza tres veces en las Escrituras del Nuevo Pacto (Hechos 11:26, 26:28; I Pedro 4:16). El término que se usó antes para los seguidores de Yeshúa es “creyente”. Esta última palabra se puede usar por las personas en comunidades mesiánicas así como aquellos en iglesias tradicionales quienes realmente creen en Yeshúa y buscan seguirle. Al usar el término “creyente”, el enfoque es en el compromiso de la persona de seguir al Señor y lejos de aquellos que se llaman “cristianos” pero no viven como Él vivió en la tierra.


La palabra “mesiánico” se refiere a creyentes judíos o gentiles involucrados en congregaciones mesiánicas. Los judíos mesiánicos son aquellos en congregaciones mesiánicas de descendencia judía. “Mesiánico” se refiere a la expression de la fe bíblica que se articula de una manera judía.


Las congregaciones mesiánicas no se llaman iglesias. La gente judía muchas veces asocia las iglesias con el antisemitismo. En el pasado y aún en algunos lugares hoy en día, el antisemitismo ha venido de aquellos que dicen que son creyentes, tanto laícos como clérigos. Ecclesia se refiere a las personas, no a los edificios. El término “congregación” tiene el mismo punto de referencia. Un sinónimo en el Nuevo Pacto para ecclesia es “sinagoga” como se emplea en Santiago 2:1-6. En este caso se refiere a una reunion de creyentes. Por esta razón, el término “congregación”, o aún el término “sinagoga” son los más apropiados para describir las reuniones organizadas por creyentes mesiánicos.


Este término es una referencia a un pacto en el sentido de un acuerdo o contrato. En vez de decir el “Antiguo Testamento” y el “Nuevo Testamento”, los creyentes mesiánicos hablan de las dos partes de la Biblia como el Antiguo Pacto o Tanaj (su nombre en hebreo) y el Nuevo Pacto o B’rit Jadashá.


Las prácticas judías culturales y religiosas, sean en su forma original o adaptadas para reflejar creencias mesiánicas.


Los elementos litúrgicos judíos en hebreo y/o español que pueden ser parte de un servicio de adoración mesiánico.

Aparte de los términos anteriores, algunos creyentes mesiánicos substituyen “-“ por “o” en Dios y Señor, escribiéndolos como “Di-s”. Esto es una señal de respeto en la cultura judía, parecida a la manera en que los creyentes gentiles ponen en mayúscula la “D” en “Di-s”, aunque en los textos originales del Antiguo y del Nuevo Pacto no está escrito con mayúsculas.


PALABRAS O FRASES QUE SE DEBEN EVITAR

Los siguientes términos evocan imágenes históricamente antisemitas en vez de comunicar una expresión culturalmente judía. Por consecuencia, la mayoría de los judíos mesiánicos no los utilizan, aunque estas palabras son preciosas para los cristianos gentiles. Sin embargo, tomando en cuenta los conflictos del pasado y para promover la reconciliación, es mejor evitar estas palabras cuando uno habla a un judío. Aunque alguien evita el uso de estas palabras en conversaciones con judíos, no disminuye su significado personal.

La palabra “cristiano” se usó originalmente para describir a creyentes no judíos en Antioquía (según el libro de los Hechos). Aunque la palabra “cristiano” se emplea sólo tres veces en el Nuevo Testamento, llegó a ser el término más común para los creyentes gentiles. Después que desapareció el judaismo mesiánico primitivo, la palabra “cristiano” surgió como el término principal para los miembros de congregaciones de creyentes. Con el paso de los siglos, el término también se asoció con personas que odian al pueblo judío y que rechazan todo que es judío. Ya que el término “cristiano” (1) nunca se usó directamente para creyentes judíos en la Escritura y (2) conlleva recuerdos negativos del antisemitismo, se utiliza el término “mesiánico”. Esta palabra identifica a los creyentes judíos como seguidores del Mesías sin las conotaciones negativas que la palabra “cristiano” ha acumulado.


Para la mayoría del pueblo judío, el término “conversion” significa rechazar su identidad judía para convertirse en gentil (ver párrafo anterior). Bíblicamente, por supuesto, la conversión se refiere al arrepentimiento (e.g. volver a Dios). Para comunicar esta misma idea, las personas en círculos mesiánicos explican que la persona ahora es un “creyente” o “mesiánico”.


Los judíos mesiánicos hablan de la inmersión del creyente. Se habla de esta manera porque el término “bautismo” trae memorias de los antisemitas que forzaron a los judíos a convertirse y bautizarse en contra de su voluntad. Cosas horribles, incluyendo bautismos forzados, se hicieron en el nombre de Jesús. El bautismo es un símbolo de unirse a una iglesia cristiana (no judía). Entonces cuando los judíos mesiánicos hablan de la inmersión de creyentes, lo llaman la“mikve mesiánica”, un rito con orígenes en prácticas judías primitivas. Emplear la palabra mikve permite que el rito no sea asociado con actos de antisemitismo u otros asuntos negativos vinculados con la Iglesia cristiana. La palabra mikve (en lugar de “bautismo”) enfatiza las verdaderas raíces judías de la fe y protege este acto sagrado de ser identificado con gente que ha profanado el nombre del Mesías con actos contrarios a las enseñanzas de Jesús.


Para el pueblo judío, la cruz trae memorias de persecución por gente que invocaba el nombre de Jesús y blandían cruces. Los creyentes judíos prefieren enfocarse en el significado verdadero de la cruz. Por esta razón, llaman al lugar donde el Mesías fue sacrificado el “altar” o “estaca de ejecución”.


Las fechas se escriben con los iniciales C.E. para la “era común” o A.C.E para “antes de la era común”. Las personas judías prefieren estas phrases neutrales en lugar de A.C. y D.C. que significan “antes de Cristo” y “en el año de nuestro Señor”.

Este material esta basado en Return of the Remnant: The Rebirth of Messianic Judaism (El regreso del remanente: el renacimiento del judaísmo mesiánico) por Michael Schiffman. © 1992 Messianic Jewish Publishers. Usado con permiso. Disponible por medio de Messianic Jewish Resources: www.messianicjewish.net

¡Reciba nuestras noticias!

Síganos

  • Revista Zealous

    Otoño 2018