JALÁ, EL PAN DEL SHABAT

Su Significado y Tradiciones

Por Por Bonnie Saul Wilks
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Publicado en Festividades JudíasShabat, Sin Categorizar, sobre 8 de mayo de 2018

En la historia judía, el pan jalá simboliza el maná, la comida especial que Dios proveyó para los israelitas durante sus años de vagar por el desierto. Es tradicional tener dos hogazas en la mesa de Shabat porque Dios proveyó suficiente maná en el sexto día para que durara hasta el séptimo.

La jalá es una parte esencial de la comida. Algunas comunidades mesiánicas ayunan los viernes hasta el momento de la comida de Shabat, haciendo ello que el primer bocado de pan sea extra delicioso y muy significativo, pero en el pensamiento judío Shabat es un día para comer, descansar y regocijarse, no un día de ayuno.

La jalá es un pan dulce, hecho con huevo y considerado un pan más sustancioso que el pan blanco que se come a diario. En épocas anteriores al holocausto, a lo largo de la antigua Unión y Soviética y Europa los judíos consideraban al pan hecho con huevo una comida de ricos. Se añadía azúcar o miel para hacer la jalá aun más especial. La jalá se forma a partir de tres o más hebras para crear una trenza. Varias razones explican el trenzado de la jalá.

Las tres hebras son simbólicas de los mandamientos de observar el Shabat que aparecen en los Diez Mandamientos. Una hebra representa la palabra zajaror, “recordar.” Una segunda hebra representa la palabra shomaror, “guardar.” La tercera hebra es por b’dibur ejad, y representa las palabras “pronunciados como uno”, o que estos mandamientos de “recordar” y “guardar” se convierten en una sola unidad.

Finalmente, el Shabat significa y nos recuerda tres diferentes períodos de tiempo: la creación del mundo, el éxodo de Egipto y la era mesiánica.

Panes trenzados elegantemente pueden usarse en bodas o durante festividades importantes, creados con cuatro o más hebras de masa. En el año nuevo judío, o Rosh Hashaná, la jalá trenzada se moldea en un círculo que representa eternidad o el ciclo de la vida. Algunas veces se añaden pasas sultanas al pan para hacerlo más dulce y más festivo. También pueden espolvoreársele semillas de amapola o de sésamo encima.

Se dice también que, a pesar de que se ponga un cuchillo en la mesa de Shabat, este no ha de usarse para cortar la jalá. La Biblia cuenta cómo el patriarca Abraham, probado por Dios, no posó un cuchillo sobre su hijo, Isaac. Dios proveyó un carnero. Es por ello que el pan se despedaza en lugar de cortarse. También se pone un salero junto al pan, y el padre de cada hogar sala el pan antes de pasarlo alrededor de la mesa. Hay varias razones para hacer esto:

1) Para recordar las saladas lágrimas de la esclavitud en Egipto, o nuestra esclavitud al pecado
2) Para recordar que todos los pactos se ratifican con sal
3) Para recordar que como creyentes hemos de ser sal para este mundo en decadencia

Oración tradicional y mesiánica de bendición sobre el pan (HaMotzí Léjem):

Baruj Atá Adonái, Eloheinu Melej haolam hamotzí léjem min haáretz. Amén.

Bendito eres, Señor, nuestro Dios, rey del universo, quien nos das el pan de la tierra.

Tras la bendición, el padre espolvorea sal en una de las hogazas de pan, la parte en dos, arranca un trocito para comerlo y pasa el pan a los demás alrededor de la mesa. Todos arrancan un trocito para comer.


Republicado con permiso del libro “Sabbath: A Gift of Time” por Bonnie Saul Wilks

 


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