PASCUA: ¡PRIMERO MISERICORDIA, DESPUÉS MILAGROS!

Días judíos distintivos: Un estudio mesiánico de las fiestas y festividades judías

Por Bonnie Saul Wilks, redactora del MJBI
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Publicado en Festividades JudíasPésaj sobre 14 de marzo de 2018

“Además del día de descanso, estos son los festivales establecidos por el SEÑOR, los días oficiales para asamblea santa que deberán celebrarse en las fechas señaladas cada año”. (Lv. 23:4 NTV)

Fiesta–Pascua o Pésaj

Resumen–Pascua, o Pésaj en hebreo moderno, es el festival judío de redención que celebra la milagrosa historia del éxodo de los hijos de Israel de Egipto. Este es el evento que marca la línea divisoria para el pueblo judío; el evento que lo liberó de la esclavitud.

La Pascua transcurre del 14 al 22 de Nisánen el calendario judío, y aunque no es la más santa de las fiestas, es posiblemente la más ampliamente observada entre los judíos seculares y religiosos de hoy. Los judíos mesiánicos conmemoran tradicionalmente tanto la historia de la Pascua del Éxodo, como su liberación espiritual de la esclavitud del pecado. Debido a la sangre derramada por Yeshúa como el cordero de Dios sacrificado y resucitado, celebran este evento increíble en gran plenitud y alegría.

Lectura–Éxodo 12

Palabras hebreas–la palabra hebrea para Pascua es “Pésaj”, y tradicionalmente significa “pasar por alto”, dado que el Señor pasó por alto las casas de los israelitas que tenían sangre de cordero untada en los dinteles del marco de las puertas. El Ángel del Señor vio la sangre y no mató sino que “pasó por alto” al primogénito.

La connotación hebrea del verbo pésajen Isaías 31:5 trae mayor claridad a la narración del Éxodo: “Como las aves que vuelan, así también el SEÑOR de los ejércitos protegerá a Jerusalén, protegerá y salvará, revoloteando (pesaj) y rescatando”. Imagine a una madre águila revoloteando para protegerse y proteger a sus aguiluchos en el nido. Esto es lo que hizo el Señor de los ejércitos cuando la muerte pasó por Egipto. Dios mismo revoloteó sobre Israel para salvar y proteger a los suyos.

La palabra hebrea para compasión deriva de esta raíz, rajam, que significa “viente (útero)”. Su significado busca transmitir el profundo amor derivado de la conexión de un padre o madre con su hijo, buscando proteger y cuidar las necesidades de éste. Esta palabra se encuentra tanto en el Antiguo como en el Nuevo Pacto y se usa para describir la extensión del amor de Dios hacia su creación y su pueblo (Salmos 145:9, Isaías 49:15). También se usó para describir cómo se sintió Yeshúaal andar entre los suyos y ver su angustia y sufrimiento (Mateo 9:36).

Escrituras– “¡He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!” (Juan 1:29). “Al ver las multitudes, Jesús tuvo compasión de ellas porque estaban desamparadas y dispersas, como ovejas que no tienen pastor” (Mateo 9:36 RVC). “El Señor es bueno con todos; desborda compasión sobre toda su creación”. (Salmo 145: 9 NTV).

Pensamientos devocionales–El camino de la vida está lleno de aflicción (Job 5:7). El sufrimiento es ineludible. Los quebrantados de corazón, los desesperados, los solitarios; aquellos sin esperanza y sin fe nos rodean a diario. A veces nos volvemos ajenos a ellos debido a las necesidades apremiantes del momento, pero aquellos que sufren están siempre presentes. Para algunos, cada día es una batalla de supervivencia. Imagínese la penosa situación de la viuda, del niño maltratado, del preso, el enfermo terminal o la madre cuyo hijo fue asesinado en la guerra. A menudo, su necesidad de misericordia y milagros es el puente faltante que abre camino hacia el alivio.

La ancestral historia de Pascua es eterna, atemporal. No solo es un registro de historia judía, sino también un mensaje moderno de esperanza. Todo comenzó con la misericordia y la compasión de Dios hacia su pueblo y terminó con una poderosa demostración milagrosa. Los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob crecieron abatidos en cautiverio; año tras año, sus amos se volvieron más crueles y exigentes. Vista en lo natural, su situación era desesperada, pero a través de milagro tras milagro Dios trajo una gran liberación.

Yeshúa, un rabino judío, conmemoró la historia del gran Éxodo celebrando la Pascua con su grupo especial de seguidores la noche antes de morir. La historia de su vida también desbordó de dolor y sufrimiento inconmensurables. Rechazado e incomprendido por los suyos, Yeshúano era ajeno a la soledad y al ridículo (Juan 1:11). Nacido de una virgen, su nacimiento estaba rodeado de controversia; sabía lo que era vivir al borde del juicio (Juan 8:41). Sin embargo, Yeshúa se ocupó de los negocios de su padre y se condujo con compasión por la tierra de Israel, cambiando a todos los que se encontraron con él.

Cuando el Maestro partió el pan con sus discípulos durante la última cena de Pascua (Mateo 26:21), él sabía que Dios requería que diese su vida esa noche. Sin embargo, el mensaje que compartió a sus amados amigos, ¡fue uno de esperanza con miras al futuro! Yeshúales habló claramente acerca de su inminente muerte y resurrección (Marcos 14:28). Imagínese aquella noche en la que, tras celebrar la Pascua juntos, Yeshúay sus seguidores caminaron al jardín de Getsemaní. Los corazones de los discípulos se hundían con el peso de la tristeza, pero la obediencia de Yeshúaal sufrimiento y finalmente a la muerte y la resurrección inauguraron un nuevo día para la humanidad. ¡Un día de esperanza!

La Pascua original comenzó con la misericordia increíble de Dios y terminó con asombrosos milagros a fin de lograr la libertad de su pueblo. Cada año, los judíos relatan desde los milagros de las plagas hasta la partición del Mar Rojo. Cada año sus corazones se conmueven con la forma en que Dios actuó para salvarlos como pueblo, pero cada milagro se produjo debido al corazón de compasión que el Pastor de Israel tiene por su rebaño perdido.

Lo mismo es cierto de la vida de Yeshúa, quien fue el cumplimiento final de la Pascua como el Cordero Pascual. Mientras andaba por el pequeño país de Israel, su corazón se desbordaba de amor en respuesta a la aflicción de pueblo. Constantemente pasó de la misericordia a los milagros mientras caminaba entre la gente. La misericordia y los milagros de la Pascua y la vida de Yeshúa nos pertenecen hoy. Deberían ser parte también de nuestra historia. Pida a Dios misericordia y compasión en su caminar diario y crea en los milagros (Juan 14:12).

Celebraciones y Tradiciones de la festividad– Existen muchas tradiciones, platillos y canciones que giran en torno a la Pascua. El sédero liturgia y la comida son uno solo. Al anochecer del día previo a la Pascua, los judíos vuelven a contar la historia del Éxodo en un banquete ceremonial llamado séder. Leen un libro llamado hagadá, comen comida especial como sopa de bolas de matzoy pescado gefilte, y cantan canciones tradicionales. Hay un plato de séderque contiene cinco elementos esenciales, simbólicos de la historia. Esto ayuda a los niños a recordar y nunca olvidar la historia. No se come pan con levadura durante siete días y antes de la Pascua se lleva a cabo una profunda “limpieza de primavera” para preparar la casa para las celebraciones.

 


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