JANUCÁ Y EL MAYOR MILAGRO DE NUESTROS DÍAS

Días judíos distintivos: Un estudio mesiánico de las fiestas y festividades judías

Por Mark Anthony
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Publicado en Festividades JudíasJanucá sobre 2 de diciembre de 2015

Fiesta

Janucá, la Fiesta de la Dedicación, El Festival de las Luces

Referencias Bíblicas

Pues nada será imposible con Dios (Lucas 1:37, traducción libre de la versión inglesa TLV)

Entonces llegó Janucá; era invierno en Jerusalén. Yeshúa caminaba en el Templo, alrededor del pórtico de Salomón. Los líderes de Judea lo rodearon, diciendo, “¿Por cuánto tiempo nos tendrás en suspenso? ¡Si eres el Mesías dínoslo francamente! (Juan 10:22-24, traducción libre de la versión inglesa TLV).

Resumen

En el siglo II a.C., la población judía de Jerusalén estaba bajo el dominio del rey seléucida Antíoco IV Epífanes. Para el año 165 a.C., Antíoco había saqueado, contaminado y profanado el segundo templo en Jerusalén. El clímax de la desolación llegó con el sacrificio de un cerdo sobre el altar del templo. Una revuelta judía a gran escala se desató en contra de los seléucidas, con la intención de liberar y re-dedicar el templo en Jerusalén. Una vez que el templo había sido recuperado, Judá Macabeo ordenó su limpieza. No obstante, aquellos a quienes se encargaron las tareas de purificación solo hallaron una vasija con aceite consagrado de la unción para la menorádel templo. El aceite disponible solo era suficiente para mantener la menorá ardiendo por un día. Haciendo lo posible, usaron el aceite que tenían. Milagrosamente, la menoráse mantuvo ardiendo por ocho días, justo el período de tiempo que llevaría preparar más aceite. Janucá,o la Fiesta de la Dedicación, se convirtió en una celebración de ocho días para conmemorar el milagro del aceite que siguió ardiendo para la purificación del Templo.

Pensamiento devocional

El milagro de Janucá fue tan destacable en la historia del pueblo judío, que la festividad permanece como un evento mundial anual. Sin vergüenza alguna, el pueblo judío proclama, año tras año, que Dios es un Dios que obra milagros. Su reputación como hacedor de lo imposible ha sido contada una y otra vez, por generaciones. El hecho de que tengamos todo un festival cada año, cuyo propósito es conmemorar un gran milagro que Dios realizó hace más de dos mil años, es asombroso.

Personalmente, la Fiesta de Janucá siempre me  alienta mucho.

Janucá me recuerda que Dios ha estado haciendo milagros por miles de años. Me recuerda que ha estado operando en lo sobrenatural y haciendo señales y maravillas desde mucho antes de que yo apareciera en escena. La Historia registra que el Señor libraba a su pueblo de la mano opresora ya en el siglo II a.C. y yo confío, fervientemente, que Dios aún es capaz de hacer lo imposible y traer liberación.

Janucá es una fiesta llena de divertidas tradiciones. Damos regalos, encendemos luces, comemos dulces y jugamos al Dreidel (o pirinola). Al jugar al Dreidel, no se juega así nada más; uno puede ganar chocolate, ¡así que, por donde uno lo vea, todo es ganancia! Un dreideles una pirinola de cuatro lados. Cada lado tiene impresa una letra hebrea y cada letra tiene su significado.

Las cuatro letras son נ (nun), ג (gimel), ה (heh), y ש (shin).

Cada letra representa una palabra hebrea y al juntar las palabras se obtiene la frase, “Nes (milagro) Gadol (gran) Hayá (sucedió) Sham (allí)”. “Un gran milagro sucedió allí.” El “gran milagro” es el aceite que ardió por ocho días, y la palabra “allí” se refiere al lugar donde sucedió el milagro – Israel.

No obstante, si usted juega al Dreidel estando en Israel, algunas de las pirinolas sustituyen la cuarta letra, ש, por una פ (peh), que significa “aquí”. Entonces, en lugar de decir “un gran milagro sucedió allí”, dado que está en Israel, usted diría “¡un gran milagro sucedió aquí!”

Grandes milagros siempre han rodeado a Israel

Se sabe aun de personas no religiosas que han reconocido que en Israel ocurren milagros. Es por todos conocido que inclusive David Ben Gurion, el primer ministro original de Israel, enfatizó que en Israel, para ser realista, ¡uno debe creer en los milagros! ¿De qué otra forma se podría explicar razonablemente que la incipiente nación pasara de meramente sobrevivir a prosperar, en contra de todo pronóstico?

Janucá es un tiempo para conmemorar un gran milagro que Dios hizo en beneficio de su pueblo. Ahora bien, aunque es importante recordar lo que Dios ha hecho en el pasado, también es importante celebrar los milagros que Dios continúa haciendo hoy en día.

Uno de los más grandes milagros hoy es el movimiento mesiánico. Es uno de los más claros y deslumbrantes ejemplos de un nes gadolen nuestros días. Los miles de reportes de hombres y mujeres judíos alrededor del mundo que están poniendo su fe en Yeshúacomo su Mesías no son otra cosa sino increíbles.

A veces me pregunto si comprendemos adecuadamente lo asombroso de nuestros días. Escuchar del número de personas judías que llegan a la fe hoy en día es verdaderamente una maravilla. Hace tan solo cien años no se habría oído de estos reportes.

Ser partícipes del movimiento mesiánico y unirnos a la declaración de Yeshúacomo el Mesías del pueblo judío es una de las mayores oportunidades que tenemos de atestiguar lo milagroso en la historia humana.

Hay una oportunidad frente a nosotros

Este año le deseo, de corazón, una muy feliz Janucá. Que Janucá sea más que solo la conmemoración de un gran milagro que sucedió entonces allí; que sea también la afirmación de una renovada participación en los propósitos de Dios sobre la tierra para el pueblo judío, y que veamos nessim gadolim(grandes milagros) continuar sucediéndose aquí y ahora.


Mark Anthony nació y creció en Jerusalén, Israel, y obtuvo el grado de Maestría en Divinidad (M.Div) por la universidad Baylor. Él y su familia ahora residen en el área de Dallas/Fort Worth.

 

 


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